Como escribir buenos titulares en tu blog o página web

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Titulares“¿Cuál es el propósito de un titular?” Esta era la pregunta que siempre planteaba a sus alumnos Joe Sugarman, considerado uno de los mejores redactores junto con David Ogilvy o John Caples.

Cuando los estudiantes empezaban a responder con complicadas explicaciones les cortaba respondiendo: “El propósito de un titular es conseguir que se lea la primera frase“. Y luego continuaba: “Y el propósito de la primera frase es que se lea la segunda frase”.

La tarea de escribir titulares constituye uno de los principales (y en mi opinión más difíciles) trabajos del periodista. El titular constituye uno de los elementos más relevante de una información. Redactar una frase en un hueco reservado para un titular es fácil: sólo hay que rellenarlo con palabras. Escribir un gran titular que atraiga, informe, sintetice, impacte, sea ingenioso o incluso emocione y sea recordado es muy complicado.

El titular debe atraer al lector y tiene que sintetizar lo que deseamos contarle en una frase corta, que además en los medios impresos o digitales hay que cuadrar en un espacio generalmente muy reducido.

De nada sirve escribir un artículo maravilloso si no cuidas el título. Por ahí he visto que la decisión de entrar o no a leer un contenido viene condicionada en un 80% por la expectación que crea el título. No sé si ese porcentaje es real o no, pero lo que está claro es que influye en la lectura del texto que anuncia.

Un diario lleno de magníficos textos ofrecerá una imagen penosa si está mal titulado y apenas resultará atractivo. Por el contrario, un periódico con textos regulares logrará enganchar al lector si los títulos se han escrito con ingenio o con gracia. Un mal titular destroza una noticia.

Para conseguir un buen titular (ya sea periodístico o para una entrada de un blog) procura que cumpla el mayor número posible de las siguientes características:

Que sea lo más breve posible. Un titular con 12-13 palabras empieza a ser muy largo. Pero los titulares ultracortos (dos palabras) solo son para casos concretos y excepcionales. Una buena medida puede ser entre 6 y 10 palabras.
Que centre inmediatamente la idea. Que de manera muy clara anticipe al lector lo que va a obtener de la lectura del contenido.

Que sea inequívoco y concreto. No debe generar dudas. Es mejor hacer un titular directo. Hay que huir del recurso fácil de usar títulos de películas, libros, canciones o frases hechas. También hay que evitar las rimas en el titular.
Debe ser asequible para todo tipo de lectores. Sobre todo cuando la información es especializada (económica, jurídica, etc.)

Debe ser escueto pero correcto gramatical y sintácticamente. Es un error suprimir los artículos para que entre el titular.

Es preferible utilizar el presente como tiempo verbal. Hay que elegir verbos activos, plásticos, que transmitan ideas.

Mejor utilizar una afirmación que una negación o una interrogación.

Los titulares no pueden depender de antetítulos y de sumarios. El lector fija su mirada primero en los títulos y después en los antetítulos y los sumarios. Por tanto no se debe supeditar el título al resto de elementos de la noticia.
El titular debe hacer una promesa al lector que se va a cumplir en el contenido. Es decir, lo que anuncie el titular debe estar contenido en el texto. Las expectativas generadas en un titular no pueden quedar defraudadas en un texto vacío.

Crédito: Enrique Bullido, periodista especializado en información económica. Profesor en la Universidad Carlos III de Madrid. Autor del blog enriquebullido.com y del podcast Escuela de Periodismo, donde comparte estrategias, herramientas, técnicas y recursos sobre periodismo para ayudarte a crear o consolidar tu proyecto periodístico.

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